CARTUJO CON LICENCIA PROPIA

sábado, 26 de noviembre de 2016

ORACIÓN DE ADVIENTO - I DOMINGO A. "SER LUZ PARA EL MUNDO"

I Sábado de Adviento A. Guión de la Oración
Inauguración del Año Litúrgico A y entronización de la Palabra de Dios.
Desde el final de la iglesia o local, se trae la Palabra en alto, antecedida por dos velas y el incensario para la procesión. Se debe cantar un canto apropiado, ·tu palabra me da vida o similar". Una vez llegada la palabra al lugar donde se ora, es leída por una persona la oración siguiente.


Oración para la entronización de la Palabra (Adaptación cristiana de la bendición judía sobre la Torá)
-Bendito Eres Tú, oh Dios Todobondadoso, Rey del Universo, quien nos has santificado con Tus mandamientos y nos alimentas con Tu Sagrada Palabra, don de vida.
Te pedimos, Oh Padre bueno, que durante este Adviento hagas fecunda en nuestros labios Tu Sagrada Palabra; don de vida; como así también en labios de todo Tu pueblo, la casa de Israel, para que nosotros y nuestros descendientes y los descendientes de todo Tu pueblo, la casa de Israel, puedan conocer tu Nombre y aprender tu Palabra por sí misma.
Bendito Eres Tú, Oh Padre, que revelaste tu Palabra inspirada a Tu pueblo Israel:
Bendito Eres Tú, Oh Dios bueno y pacifico, que nos has elegido entre todos los pueblos y nos has dado Tu Palabra, para testimoniarla con nuestra vida. Amen, “Maranatha”

Introducción al año Litúrgico
Hermanas clarisas, hermanas y hermanos todos. Somos bienvenidos a esta casa donde se nos recibe en paz y bien.
“Donde están dos o tres reunidos en mi Nombre, allí estoy yo, en medio de ellos” (Mt 18,20); dijo Jesús a sus discípulos. Él, está aquí, junto a nosotros y en nosotros. Está en nuestros corazones y está en la Palabra de Dios, elemento primordial del tiempo litúrgico de Adviento. Hoy con el Adviento, inauguramos el Año Litúrgico según el Ciclo A, que nos ofrece el Evangelio de Mateo para nuestro caminar. Este evangelio originariamente fue escrito hacia el año 50 en arameo, aunque luego en el año 70 fue ampliado en lengua griega hasta tener la estructura conocida hasta hoy. El escritor originario fue un hombre posiblemente aduanero, o persona relacionada con las finanzas. Fue escrito en Palestina y en Siria, y su fin primordial es el de testimoniar ante sus lectores procedentes del judaísmo, que Jesús es el Mesías prometido y que en Él, se hace presente el Reino de los Cielos.
En la iglesia Antigua fue el evangelio más utilizado, pues Mateo es el evangelista que mayor influencia ejerció en la vida de la iglesia.
Este Evangelio se nos ofrece, como un itinerario espiritual, que nos llevará por etapas a una meta. Es bueno mantener la itinerancia, mantenernos en camino pues eso nos saca de la inmediatez, de lo puntual, y nos ayuda a sentirnos en búsqueda, por el tiempo fuerte que nos prepara a la Navidad.

(canto apropiado)

HIMNO (todos a dos coros, laicos y religiosas)
Levanta, pueblo mío, ponte en pié,
no te quedes postrado en tu tristeza,
llorando tu vejez y desencanto.
                Ahuyenta los temores y las dudas.
                yo he vencido por siempre las tinieblas,
                no son nada, que yo he resucitado,
                y tu liberación está muy cerca.
Levántate, hijo mío, levanta, alza tu cabeza,
perfumado con óleo de paz y alegría,
y ponte ya en camino esperanzado.
El viento del Espíritu te empuja,
el fuego del Espíritu te enciende,
sentirás mi presencia renovada.
                Ayuda a levantarse a los hermanos
                heridos y apartados del camino,
                y diles en mi nombre palabras de evangelio,
                aplica en sus heridas el vino y el aceite,
                regala las monedas de la fe y de la esperanza
                y alienta, boca a boca, el soplo de mi Espíritu.
Y así, despiertos y gozosos, apasionados,
preparad la llegada de mi Reino.
“Pase de este mundo”, su maldad y su mentira,
que todas las ciudades olviden el pasado,
herencia de Babel, con rapiñas y violencias,
y empiecen a llamarse con nombres,
de amistad y de justicia.
Encended vuestras lámparas, hambrientos de Parusía.                    
                                                            (¡Si tú supieras...!Cáritas)

Reflexión sobre nuestro encuentro. “AL MUNDO LE FALTA, LUZ – AL MUNDO LE FALTAS TÚ”
Hermanas clarisas, hermanas y hermanos todos. “Al mundo le falta Luz”, es el lema de este encuentro de Adviento que inauguramos hoy. Es un lema que tiene una segunda parte, la cual debemos añadir cada uno de manera individual: “al mundo le faltas Tú “. Ese “TU” no es el niño que vendrá, ese TU eres tú y soy yo, pues el que ha de venir necesita nuestras manos para hacer cosas grandes en el mundo. Este espacio de oración y encuentro, se crea con la intención de establecer un caminar, un itinerario por el que prepararnos para la llegada del Mesías. El adviento es de los tiempos litúrgicos más bonitos que tiene al año. Y no es solamente porque sea el anticipo de la navidad –que también-. Sino porque nos lleva, como cristianos, a considerar algo de lo que siempre está necesitado el mundo, la ESPERANZA.
Durante estos cuatro encuentros y en vísperas del domingo, vamos a profundizar en nuestro Adviento. Vas a profundizar en Tu Adviento. ¿Mantendremos el itinerario?
Sea como fuere, como decimos el adviento es hermosura y plenitud. Se debe de plantear con austeridad para llegarnos a la alegría total en la noche del nacimiento; pero es un camino no exento de alegría e ilusión; en el cual podemos y debemos ser luz, vivir el momento y hacer presente la esperanza del nacido.
Atempera tus sentidos. Se consciente de esta realidad que viven ahora y aquí, en comunidad. Siéntete cercano al Señor. Mantente en silencio unos momentos y prepárate para que cale en ti, la escucha de la Palabra de Dios.


 +Proclamación de la Buena Noticia según San Mateo 24,37-44.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé.
En los días antes del diluvio, la gente comía y bebía, se casaban los hombres y las mujeres tomaban esposo, hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre: dos hombres estarán en el campo, a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo, a una se la llevarán y a otra la dejarán.
Por tanto, estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor.
Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría que abrieran un boquete en su casa.
Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre».
Palabra del Señor
REFLEXIÓN A LA LUZ DE LA PALABRA DE DIOS 
“el cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”
(Mt 24,35)
Reflexión de José Antonio Pagola, que nos lleva al asunto de la dinámica de la LUZ.
“Casa de Jacob, venid; caminemos a la luz del Señor” (Is 2,1-5). Solo si somos capaces de comprender la importancia del sol para la vida del mundo, comprenderemos la necesidad que –como cristianos-, tenemos de Jesús. El viene una vez más, pero en un momento distinto de la vida y de la historia. Nosotros no somos los mismos, ni nuestra realidad es igual, ni el mundo en que vivimos es el mismo que el año pasado. Jesús viene para invitarnos a realizar una actualización total de nuestra percepción personal y comunitaria ante el acontecimiento de su venida. Es muy importante para él contar con nuestras manos, pues podemos ser de vital importancia para alumbrar el mundo y alumbrar nuestro caminar.

SIETE VELAS. Ofrecidas por la Luz del Mundo, por nuestra Luz.
Vamos a encender siete velas, siete, para recordar que no estamos en tinieblas,
ya que Dios es luz y buena noticia por encima de nuestras ideologías y creencias.

Primera vela y buena noticia:
Dios se ha hecho amor para quienes tienen el corazón roto y sólo han conocido orfandades y odios. Y con ellos, para todos.

Segunda vela y buena noticia: Dios se ha hecho libertad para los que están cautivos y para los esclavos de sí mismos o de otros. Y con ellos, para todos.

Tercera vela y buena noticia: Dios se ha hecho consuelo para los que sufren y esperan y lloran al borde del camino. Y con ellos, para todos.

Cuarta vela y buena noticia: Dios se ha hecho justicia para los que están marginados y tienen hambre y sed de vida. Y con ellos, para todos.

Quinta vela y buena noticia: Dios se ha hecho pan y vino para quienes se han vaciado dándose sin reserva, enteros, en sendas y caminos. Y con ellos, para todos.

Sexta vela y buena noticia: Dios se ha hecho arlequín para que volviendo a ser como niños, nos llenemos de alegría y descubramos los colores de la vida, seamos esperanza y gratitud allí donde estemos. Y con nosotros, se ha hecho alegría para todos.

Séptima vela y buena noticia: Dios se ha hecho uno de nosotros para que nosotros no olvidemos ahora, en este momento, y luego, que somos hijos suyos,
y con ello, hermanos entre nosotros.

PLEGARIA DEL 1 DOMINGO DE ADVIENTO
Plegaria de alabanza y petición (a dos coros)

Padre todo bondadoso que nos amas y nos buscas.
Con toda la capacidad de admiración
que anida en nuestro corazón queremos bendecirte,
diciendo: Eres nuestro Padre,
tu nombre de siempre es “Nuestro Salvador”.

Nos has elegido antes de la creación,
bendiciéndonos con toda clase de dones
para que llegáramos a ser personas adultas.

Lo que contemplamos todos los días,
desde la más pequeña semilla hasta el movimiento de los astros,
nos revela hasta qué punto has sembrado el mundo de poder y energía.

Te has volcado sobre nosotros
dándonos la luz de la inteligencia,
la fuerza de la voluntad, el calor del amor,
la capacidad para el trabajo,
el sentido de hermanos para desplegar la fraternidad.

El proceso de nuestro desarrollo personal,
la revolución de la historia, el dominio del mundo,
la organización de la sociedad, son proyectos posibles
porque Tú nos acompañas y juntos,
tenemos fuerza para consumarlos.

Por lo cual, unidos a los que esperan,
te damos gloria, unidos todos juntos en la oración
que nos enseño Jesús:
PADRE NUESTRO QUE ESTAS EN LOS CIELOS… (todos)

(Sigue a dos coros)
Bendito seas, Padre, por Jesús, que viene en tu nombre
Su vida nos revela que Tú eres “un Dios
entre los hombres y mujeres del mundo”.
Tu eres nuestro Dios, nosotros somos tu pueblo.

El mundo no te es ajeno; eres el Dios del mundo.
Por eso te entregas todo, porque nos amas.
En la Cruz se nos revela el impensable misterio del mundo:
un mundo salvado de la maldición y un Dios maldito por amor al mundo.

Gracias te sean dadas a ti mil veces porque eres nuestro y somos tuyos,
unidos para siempre con alianza eterna.
Por eso has resucitado a Jesús, porque Tú estabas con El
y no podías permitir que lo tuyo pereciera.

Haz, Padre, que la invocación de tu Espíritu
haga que tu Palabra –aquí presente- cale en nuestra vida,
hasta hacerla fecunda como la semilla caída en tierra buena.

Que esta Palabra nos lleve hasta la presencia
permanente y real de Jesús, a fin de que nosotros,
testimoniando con Él, nos edifiquemos según tu voluntad.

Padre, recordando la muerte y resurrección de Jesús,
y escuchando la voz de tus profetas
que nos animan a confiar en un mundo mejor;
te pedimos que aceptes de buen grado
nuestro propósito de querer trabajar por tu Reino
y de “preparar un camino a tu Hijo Jesús”.

Siendo así, y siendo cada uno de nosotros jóvenes o adultos,
construiremos un mundo joven en el cual Jesús sea la novedad.
Unidos a Jesús, luz en el camino de nuestra vida,
te bendecimos Padre, por los siglos de los siglos. Amén.
(Adaptación de la Plegaria DIOS SALVA, Jesús Burgaleta)

Iglesia conventual de Santa Clara de Estepa. I Sábado de Adviento A.


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