CARTUJO CON LICENCIA PROPIA

lunes, 23 de julio de 2012

LA ORACIÓN I. 5.2 BENITO DE NURSIA Y SU REGLA


5. La oración en la regla de San Benito.


5.2 Benito de Nursia y su regla.

San benito nació en Roma. Joven de sensible delicadeza moral, a quien escandalizaban los desordenes del mundo en que vivió, se decide a alejarse del mundo, lejos de los desenfrenos exteriores, para consagrarse al servicio exclusivo de Dios. Es por ello que sin olvidar que Jesucristo promete su asistencia a aquellos que se reúnen en su nombre:

        Donde dos o mas se reúnen en mi nombre,
allí yo estoy en medio de ellos”

Y teniendo en cuenta que aunque sea la dedicación a una vida de oración, esta puede ser vivida desde la socialización, Benito admite compañeros o discípulos con los que comenzar su estilo de vida. 

No se tiene detalles de las primeras comunidades, pero si sabemos que benito era un hombre muy íntegro y con un gran don de gentes y capacidad para conducir la voluntad de las personas. 

Primero fundo en Subiaco y en Monte Casino, donde estableció sus principales comunidades, sin que por ello se viera exento de lidiar con aquellos que habiéndose acercado a la comunidad naciente, proponían cambios o no se adaptaban a la norma naciente. 

Su vida fue significativa aunque no demasiado extendida en cuanto a su persona, pero el fruto de San Benito iría mucho mas allá de su pensamiento, ya que en su llamado “insignificante bosquejo” de vida monástica, sin saberlo estaba sentando las bases para la ley, código de conducta o Regla –como fue llamada y es llamada- de San Benito, de todo el monacato latino existente hasta nuestros días y cuya regla en la columna vertebral de todas las fundaciones monásticas que le precedieron, hasta nuestros días.

Autor: Florencio Salvador Díaz Fernández.
Estudiante de Teología Cristiana.
(Este material puede ser difundido o utilizado, indicando su autoría y procedencia)